Huawei declara que la seguridad y transparencia son su prioridad

A pesar de las acusaciones, no se ha demostramos ninguna prueba en su contra en cuanto a violaciones de seguridad en sus redes

El desarrollo y la introducción de la tecnología móvil 5G se ha convertido en una carrera donde todos quieren ser los primeros, un escenario similar al que una vez vivieron Estados Unidos y la Unión Soviética durante la carrera espacial.

La red 5G no es solo una conexión a Internet más rápida para los teléfonos inteligentes: es la base futura de la economía digital, la cual impulsará desde bancos hasta hospitales, aviación civil y gestión de las ciudades. Al día de hoy, Huawei se encuentra aproximadamente un año por delante de sus competidores en términos de desarrollo y capacidades de 5G, convirtiéndose en la única empresa que puede proporcionar este tipo de sistemas de extremo a extremo, desde chips para teléfonos inteligentes hasta antenas de estaciones base inalámbricas, pasando por enrutadores y conmutadores de redes.

Huawei ha invertido miles de millones de dólares en la investigación de 5G durante la última década, logrando firmar 30 contratos y acuerdos con más de 50 clientes en el mundo y enviando más de 30,000 estaciones base de 5G a Europa, Asia y el Oriente Medio. Este año se lanzarán teléfonos inteligentes con chips 5G. Nada de esto hubiera sido posible, sin la confianza de los clientes.

A diferencia de las innovaciones anteriores, la tecnología de red 5G se ha permeado por un ambiente de tensiones políticas, que han provocado que Huawei, el mayor proveedor de equipos de telecomunicaciones a nivel global, y segundo mayor fabricante de teléfonos inteligentes, enfrente un escrutinio sin precedente e incluso desafíos legales con el pretexto de seguridad en las redes.

El éxito y avance de la compañía ha producido que sus detractores aseguren que no se puede confiar en ellos porque son chinos y la presión de Estados Unidos ha llevado a algunos países a considerar las supuestas implicaciones de tener equipos Huawei en sus redes. Sin embargo, a pesar de lo que se ha sugerido en los medios de comunicación, no existe una sola prueba o incidentes importante de seguridad cibernética que involucre a Huawei, y hasta el momento nadie ha podido presentar evidencia de ningún problema que involucre algún equipo de la compañía.

Hoy en día, Huawei se ha convertido en la compañía más auditada e inspeccionada en la industria tecnológica, ofreciendo a expertos acceso total para examinar sus productos; ningún otro proveedor de equipos de telecomunicaciones proporciona un nivel tan alto de transparencia y como parte de este compromiso continuo con la seguridad, la compañía se ha comprometido a invertir más de USD 2 mil millones en los próximos cinco años para mejorar sus procesos de ingeniería de software para que sus equipos de red sean aún más seguros.

Es por ello que, después de todas estas medidas de seguridad, resulta difícil de creer que un puñado de políticos estadounidenses pretenda demostrar que saben más sobre cómo proteger las redes de las telecomunicaciones, que lo que dominan las compañías que participan en la construcción y administración de estas redes.

Este tipo de prohibiciones crean una sensación ilusoria de que el problema de seguridad ha sido resuelto; sin embargo, la vulnerabilidad en la cadena de suministro global significa que cualquier tecnología puede llegar a verse comprometida, de forma virtual y remota, desde cualquier lugar del mundo. El bloqueo de empresas de forma individual es el resultado del enfoque impulsado por políticos y personas que apelan a la emoción. Los expertos en seguridad real abogan por un riguroso programa de pruebas para todos los proveedores, independientemente de dónde se encuentre su sede.

Si la preocupación de Washington está centrada en que Beijing pueda obligar a las compañías chinas a espiarlos, deberían ir más allá de señalar de forma individual a las compañías; si Estados Unidos cuenta con evidencia en contra de Huawei, debería presentarla. El éxito de la implementación de la red 5G para soportar los sistemas digitales del futuro requiere de la colaboración entre gobiernos, reguladores y compañías de tecnología en todo el mundo.