Bienestar digital, fundamental para mamás millennials

Cómo ayuda esta herramienta a las mamás a balancear su vida con el uso de smartphones

Es común que mamás millennials usen apps para registrar el tiempo de sueño de sus bebés, aprendan a hacer papillas a través de tutoriales en YouTube, suban fotos con su familia e hijos a redes sociales y consulten al pediatra por videollamada. La tecnología ha posibilitado que sean multitasking: estudian, trabajan, se informan, se ocupan de los hijos, de la casa, de ellas mismas. Todo eso y más.

Por otro lado, en la actualidad los niños prácticamente nacen con un smartphone en la mano. Los nacidos en esta era digital ven a las nuevas tecnologías como herramientas indispensables en su vida cotidiana, y forman parte indispensable en su desarrollo. Sin embargo, entre más dependemos de la tecnología, mayor relevancia cobra la necesidad de tener un balance en su uso. Desconectarse para descansar, convivir y aprender es parte esencial de crear hábitos saludables para toda la familia, en especial para los niños, que deben desarrollar habilidades fuera del mundo digital, aprender experimentando, recibir y procesar información sobre el mundo que los rodea a través de todos todos sus sentidos.

Para mantener este saludable balance, los dispositivos Nokia actualizados a la versión más reciente de Android cuentan con herramientas como Digital Wellbeing —exclusiva para Android Pie, presente en casi todo el portafolio de teléfonos Nokia— la cual permite a los padres regular la actividad online de sus hijos y decidir el tiempo que utilizan su smartphone.

Asimismo, la aplicación Digital Wellbeing contiene temporizadores de aplicaciones para establecer tiempos límites en cuanto al uso de cada aplicación. Cuando se haya alcanzado el límite establecido, el icono de la aplicación se tornará gris durante el resto del día, recordando al usuario que es momento de hacer otra actividad.

Una más de sus funciones es el control de notificaciones y la posibilidad de establecer un horario de descanso. Así pueden explotar el aprendizaje que la tecnología les brinda, sin dejar de lado otras actividades como hacer ejercicio, jugar, hacer manualidades o convivir con sus amigos.

La tecnología no debe quitarle peso a la vida offline, por lo que, con el balance correcto, puede ayudarnos a poner atención a lo que de verdad importa, ahorrándonos tiempo y permitiéndonos desarrollar un sinfín de habilidades para ser cada vez mejores.