La fanfarria de la Open Handset Alliance

 

Este 2009 nos va a encontrar teniendo que aprender otros acrónimos, en una industria que entre los varios estándares y tecnologías tiene a las siglas como uno más de sus protagonistas. Y una de las que ha llegado para quedarse es OHA, de Open Handset Alliance.

Si bien a nivel marketing el mascarón de proa para el gran público es el sistema operativo para móviles Android, es probable que la llave del éxito de Google se encuentre un paso “más atrás”, es decir, en la OHA y lo que su existencia implica.

De la mano de los fabricantes, que son el actor más globalizado del ecosistema, la disputa de los sistemas operativos (y el problema de la heterogeneidad) pasó a ocupar el primer plano en muchos mercados al mismo tiempo. Pero a diferencia del modelo de Apple (iPhone+App Store), que en apenas cinco meses logró ofrecer diez mil aplicaciones, Google necesita 1) tentar a vendedores y fabricantes de dispositivos para que incorporen su plataforma; y 2) seducir a los desarrolladores de aplicaciones para que hagan interesante su Android Market.

En cuanto al primer objetivo, lo primero después del lanzamiento del G1 de HTC fueron anuncios aislados de fabricantes que optaron por Android, como el dispositivo australiano Kogan Agora (recientemente suspendido) y el chino Sciphone Dream G2. Después hubo otros, pero esas noticias se quedaron cortas cuando hace unos días la OHA confirmó que había logrado reclutar a 14 nuevos socios, entre ellos algunos pesos pesados como Sony Ericsson, Huawei, Vodafone, Toshiba y Softbank Mobile.

En cuanto a los desarrolladores y otros socios posibles, las aplicaciones de Android hoy son gratuitas, no existe un sistema de cobro integrado como en el caso del Apps Store, pero todo parece indicar que la situación cambiará durante 2009. Y los ingresos se compartirán también con los dueños de las redes. Hasta qué punto a los operadores les convendrá apoyar el desarrollo de una iniciativa tan abierta, es una incógnita.

Otras dudas tienen que ver con el proceso de aprobación de las aplicaciones que serán incluidas en el Android Market. Muchos desarrolladores se han quejado por lo que tardan en ser aprobados sus productos por la gente de Apple.

En este sentido, el método más laxo y permisivo de Google podría ser un punto a favor, salvo por las desventajas, ligadas a temas de piratería y calidad. Android admite Java, lenguaje popular pero vulnerable. Entre los socios que compartirán los ingresos, tampoco está claro quién se hará cargo de escuchar las quejas de los usuarios finales.

Menos estridente, la opción de Google descansa en las alianzas. Y 2009 aparenta ser un gran año. Los fabricantes y los operadores se sienten impulsados, cada vez más, a delegar parte del control de sus equipos y sus redes. Pero para ello necesitan saber de antemano hasta qué punto será abierta será la plataforma y cómo serán las reglas del juego una vez que los usuarios (si todo va bien) terminen por adoptarla.

Extraido de CanalPDA