Samsung, HTC, Motorola… ¡despacio, por favor, que voy lento!

Todavía podemos decir que estamos comenzando el año y de antemano ya sabemos que las cosas pintan muy bien para este 2012 en términos de oferta de dispositivos móviles: ya hay rumores de una Tableta Nexus oficial con Android de parte de Google, se están reacomodando las alternativas de sistemas operativos y este es el año en el que (se supone) llegará el sistema operativo nuevo de RIM: BlackBerry 10. Adicionalmente, parece ser que este año la adopción de tabletas crecerá exponencialmente mientras la oferta va desde las clásicas triquiñuelas hasta, por supuesto, el iPad 3. Sin embargo, ¿qué hay detrás de este ritmo aparentemente descontrolado de movimientos en el mercado de dispositivos móviles?

Bueno, por un lado es natural que si estamos ante el inminente ocaso del cómputo de escritorio el ambiente esté lleno de compañías que -ahora resulta- también le quieren entrar al mundo de los smartphones (Intel y ViewSonic, por decir sólo dos nombres), pero también es posible que me esté llegando una palabra a la mente que creo que era… sobrepoblación; sí, algo así era esa palabra.

Así va Edlimagno  todos los días al trabajo

Y es que cuando se dice que se están activando más de 700,000 dispositivos Android al día, ¡de algún lado tenían que venir todos esos robotcitos verdes! Es una cifra verdaderamente descomunal y difícil de dimensionar. Pero, ¿qué significa este incremento para los usuarios comunes y corrientes como nosotros? Bueno, a primeras luces una buena oferta y competencia sana siempre es buena para el usuario en el sentido de que tiene de dónde escoger. Sin embargo, también nos puede impactar de dos maneras indirectas:

  1. El caso de los contratos a “plazo forzoso”: Sólo escuchar esas dos palabras -“plazo forzoso”- me hace estremecerme al considerar que durante 24 meses estaré amarrado a un dispositivo que en menos de 12 meses empezará a tener achaques de edad. Desde el punto de vista de un ávido consumidor, contenerse de los impulsos y las tentaciones malignas puede ser un reto apto para pocos. Saliendo dispositivos nuevos tan seguido, ¿realmente tiene caso hacer contratos a tan largo plazo? Claro, están saliendo alternativas con plazos más cortos o flexibles, pero aún así la norma es amarrarnos por 24 meses o hasta 36, como se dio con algunos Galaxy Nexus en Reino Unido.
  2. Calidad y frecuencia de las actualizaciones: Les aseguro que si Samsung tuviera solamente 5 dispositivos con Android, muy posiblemente todos llevarían al menos varias actualizaciones y muy probablemente varios contarían ya con Ice Cream Sandwich. Sin embargo la expansión horizontal que hacen con tantos dispositivos y personalizaciones (“diferenciaciones”) convierten la actualización del sistema operativo en una tarea tortuosa y costosa que muchas veces no llega, dejando a los usuarios botados y sin los nuevos beneficios.

Claro que sería injusto comparar el modus operandi de la plataforma Android (o ni se diga de BlackBerry, que sigo sin intender las diferencias entre los aparatos de esta temporada) con la del iPhone, para el cual a todos nos encanta hacer fila una vez al año con tal de obtener el nuevo producto de Cupertino desde el día 1. No se puede comparar la manera de operar de un solo dispositivo contra cientos y cientos de alternativas que existen en Android. Se podría argumentar que de todos estos dispositivos sólo algunos son realmente “buques insignia” (la serie Nexus, la serie Galaxy, todos los Droid/Motoroi/Moto, los Xperia…) pero aún así hay tanta oferta que a veces es difícil dotar de personalidad a un nuevo dispositivo lo suficiente como para que la gente se encariño con el mismo.

Así que, abramos nuestros pacíficos corazones (y bolsillos) a la oferta que nos espera en este año 2012 pero recordemos que a veces menos es más y no necesariamente una amplia oferta de dispositivos será lo mejor para el mercado a la larga.

 

Via: GottaBeMobile