¿Es tiempo de desintoxicarte de tu smartphone?

Los equipos móviles (no solamente los smartphones) son cada vez más y más inteligentes, ofreciéndonos muchas posibilidades para integrarse a nuestras vidas, ayudarnos en las tareas diarias, comprender nuestras acciones o incluso en un futuro se plantea la comprensión de nuestras propias emociones, nos brindan un mundo de posibilidades cuasi-infinitas de información y mucho más. Entonces ¿Por qué alguien querría separarse de su smartphone?

La realidad es que, como todo, existen ciertos límites en los que incluso los equipos móviles pueden llegar a penetrar en nuestras vidas antes de empezar a ser molestos o estresantes, por supuesto se trata de algo que depende de cada quien. Pero como un ejemplo podemos mencionar las experiencia de personas que han compartido su sentir al pasar de un la conectividad total con sus equipos a una mucho más moderada y menos frecuente.

Imaginen que son directores de una empresa importante (o simplemente tienen muchas notificaciones diarias), con decenas de correos al día, preguntas a través de redes sociales, mensajería instantánea, llamadas por teléfono cada 1o minutos y todavía con la preocupación de qué están haciendo sus amigos en Facebook o Twitter. Toda esa información puede llegar a ser abrumadora. Brad Feld, Director del grupo VC firm, se encontraba en una situación similar y decidió dejar 14 días la conexión móvil. La primera semana fue una separación por completo de su iPhone y redes sociales, completamente fuera de línea. La segunda semana se reconectó al mundo de una forma completamente diferente, desde su Macbook Air y su Tablet Kindle, usando el iPhone solamente para llamadas de voz y ocasionalmente para consultar los mapas.

El resultado de su experiencia, de acuerdo a sus palabras, fue una sensación de calma. Luego de pasar esos días desconectado de su smartphone pudo darse cuenta de ello y de que había desaparecido la sensación de emoción por un nuevo mensaje o un nuevo tweet, vivía con mucha mayor tranquilidad y empezaba a procesar mucho más rápido la información en una pantalla mucho más grande.

Pero hay algo que podríamos estar pasando por alto. Es cierto que podemos prescindir en gran medida de nuestros móviles, y que muchas de las notificaciones que recibimos a lo largo del día pueden esperar unas horas para ser atendidas, por lo que no hay inconveniente si designamos cierto momento del día para atenderlas todas, en lugar de estar con ellas a lo largo de todo el día en momentos interrumpidos. Pero existen algunos asuntos que son urgentes o de alta prioridad y requieren ser atendidos de inmediato. Es algo que nosotros sabemos, pero nuestros smartphones no, y aunque hay maneras de saberlo, como el uso de un sms, email o una llamada de teléfono (según el orden de urgencia), y algunas aplicaciones para tal propósito, aún requiere del comportamiento intencional de ambas partes y esto no siempre ocurre así.

Esto puede generar una sensación de “Estoy olvidando algo importante en mi teléfono”, independientemente de la plataforma en la que nos encontremos. Algo a lo que podemos recurrir en esos casos a la configuración de las notificaciones dependiendo de la fuente de la que provengan, o del contacto, tanto para llamadas como mensajes de texto, correos o mensajería instantánea. A veces contamos con muchas aplicaciones que nos pueden notificar en intervalos de tiempo muy cortos, pero esto sería un inicio para saber diferenciar lo que debe ser atendido ahora y lo que puede esperar.

Para el resto de las notificaciones, las que sí pueden esperar, podemos designar un momento del día para atenderlas tal vez desde dispositivos con pantallas más grandes y por supuesto menos agotadoras para la vista y más fáciles de trabajar. Esto podría llevarnos a beneficios inmediatos.

Hay que hacer hincapié en que no sugerimos un alejamiento completo de nuestros smartphones, nisiquiera pensarlo. Sin embargo, con la evolución de los móviles existe cierta tendencia a la “ansiedad por la información”: Mientras más inteligentes son nuestros smartphones, más los usamos. Y mientras más los usamos, mayor dispersión existe en nuestros pensamientos y concentración.

Siendo que ya nos encontramos muy entrelazados con nuestros smartphones, difícilmente lograremos separarnos por completo de ellos. Pero al reducir el tiempo que pasamos frente a ellos también podemos incrementar nuestra eficiencia en otras actividades y canalizar mejor nuestra concentración, así que mientras hallamos una mejor forma de discernir entre notificaciones, podría ayudar separarse un poco de nuestros smartphones y dedicarles un tiempo específico.

y ustedes ¿Tienen sugerencias al respecto? ¿Han sufrido de ansiedad debido a sus smartphones?

Fuente: Gigaom

  • smartphone