Con una espléndida pantalla en colores y un aspecto delicado, el teléfono inteligente PalmOne Treo 600 nos pareció destinado al desastre. ¡Qué equivocado estaba!
Sometí el Treo 600 a un tratamiento parecido al que le di al teléfono móvil de Motorola: lo zarandeé dentro de mi automóvil y lo dejé caer desde el escritorio a pisos alfombrados y pisos de madera. También caminé por encima de él y lo enterré completamente en la arena de la playa (y, aunque no era parte de la prueba, mi gato también lo aporreó varias veces).
Aunque el Treo 600 no está protegido por un estuche que amortigüe los golpes ni tiene una cubierta plástica para la pantalla, se rió a carcajadas después de la tunda que le di en el automóvil. El teléfono no perdió las llamadas, y no se encendió ni se apagó accidentalmente. Las caídas repetidas desde el escritorio al piso alfombrado tampoco causaron daños, aunque la unidad se apagó en varias ocasiones.
La prueba de caída desde el escritorio al piso de madera le causó algunos rasguños, pero nada más. Si se cae mientras está en el modo de teléfono, el Treo se apaga automáticamente.
Si tenía una aplicación abierta –por ejemplo, la calculadora– el dispositivo permanece encendido y los datos siguen en la pantalla, aunque de vez en cuando aparecía un misterioso número 9 adicional cada vez que lo dejaba caer. Todas las funciones inteligentes del teléfono operaron perfectamente después de cada prueba.
Cuando enterré el Treo en la arena seca, los transeúntes me miraban como si estuviera loco, pero la arena no le hizo nada al PalmOne. Los granos de arena se quedaron incrustados en la cubierta de la pantalla y en el teclado, pero aparte de los crujidos que se oyeron al oprimir las teclas (que eventualmente desaparecieron) y de los residuos de arena que se desprendían de vez en cuando, las innumerable funciones de teléfono inteligente del Treo 600 siguieron trabajando perfectamente. Si yo usara PDAs de PalmOne, compraría este teléfono inteligente sin pensarlo dos veces. Calificación: muy robusto
Obtenga mayor información de este artículo en la revista PC World México del mes de junio de 2005.